viernes, 31 de octubre de 2014

RELACIÓN ENTRE LOS SISTEMAS DE LA NUTRICION

Para comprender mejor la relacion entre los sistemas de la nutrición miremos el siguiente vídeo!

Durante este viaje hemos visto y aprendido mucho de los sistemas de nutrición. Para cerrar en pocas palabras, podemos decir que de las funciones específicas de cada aparato se deduce que todos ellos cooperan para que la función de nutrición se realice de forma correcta, actuando el circulatorio como eje de unión de los demás, ya que gracias a él llegan a las células, por un lado los nutrientes -proporcionados por el digestivo- y por otro el oxígeno -introducido a través del respiratorio- que se necesita para oxidar dichos nutrientes durante el proceso de respiración celular; proceso que permitirá a las células obtener la energía que necesitan para realizar su actividad vital. Y gracias también al circulatorio, las sustancias de desecho que se generan como consecuencia de las reaccciones metabólicas celulares son retiradas hacia los órganos excretores para su eliminación posterior al exterior.
Esta relación se puede observar en el siguiente esquema:



El sistema excretor


El sistema excretor es el encargado de eliminar las sustancias tóxicas y los desechos de nuestro organismo que vienen de las células.
 El sistema excretor está formado por el aparato urinario, los pulmones, la piel y  las glándulas lacrimales.
El  aparato unitario lo forman los riñones y las vías urinarias.
A través de  la arteria renal, llega a los riñones la sangre cargada de sustancias tóxicas.  Dentro de los riñones, la sangre recorre una extensa red de pequeños capilares que funcionan como filtros.  De esta forma, los desechos que transporta la sangre quedan retenidos en el riñón y se forma la orina.
La orina es un líquido amarillento compuesto por agua, sales minerales y sustancias tóxicas para el organismo como la urea y el ácido úrico.
Luego la orina pasa a través de las vías urinarias. Estas  están formadas por los uréteres, la vejiga y la uretra. Los uréteres son dos tubos que salen uno de cada riñón y van a parar a la vejiga urinaria.  Por ellos circula la orina formada en los riñones. La vejiga urinaria es una bolsa de paredes elásticas que almacena la orina hasta el momento de la expulsión.  Para que la orina no salga continuamente, existe un músculo llamado esfínter, que cierra la vejiga.
La sangre sale del riñón mediante la vena renal.  Ya no contiene urea ni ácido úrico, pero todavía tiene dióxido de carbono.  Por ello pasa a la vena cava y de ahí al corazón para dirigirse finalmente a los pulmones.
La piel contiene glándulas sudoríparas, que están situadas en todo el cuerpo, especialmente en la frente, en la palma de las manos, en la planta de los pies, en las axilas. Luego, sale al exterior a través de unos orificios de la piel llamados poros. Ellas producen el sudor.
El sudor es un líquido claro, de gusto salado, compuesto por agua y sales minerales. La cantidad y composición del sudor no siempre es la misma ya que está regulado por el sistema nervioso.
Los pulmones
Su función es poner el oxígeno aspirado, a través de la nariz, en contacto con la sangre y a través de ella con los tejidos. El dióxido de carbono producido, como desecho metabólico, se elimina de la sangre en los pulmones y sale al exterior a través de las fosas nasales o la boca.

El sistema respiratorio

La respiración es el proceso por el cual ingresamos aire (que contiene oxígeno) a nuestro organismo y sacamos de él aire rico en dióxido de carbono. Un ser vivo puede estar varias horas sin comer, dormir o tomar agua, pero no puede dejar de respirar más de tres minutos. Esto grafica la importancia de la respiración para nuestra vida.

El sistema respiratorio de los seres humanos está formado por:
Las vías respiratorias: son las fosas nasales, la faringe, la laringe, la tráquea, los bronquios y los bronquíolos.  La boca también es, un órgano por donde entra y sale el aire durante la respiración.
Las fosas nasales son dos cavidades situadas encima de la boca.  Se abren al exterior por los orificios de la nariz (donde reside el sentido del olfato) y se comunican con la faringe por la parte posterior.  En el interior de las fosas nasales se encuentra la membrana pituitaria, que calienta y humedece el aire que inspiramos. De este modo, se evita que el aire reseque la garganta, o que llegue muy frío hasta los pulmones, lo que podría producir enfermedades.
La faringe se encuentra a continuación de las fosas nasales y de la boca.  Forma parte también del sistema digestivo.  A través de ella pasan el alimento que ingerimos y el aire que respiramos.
La laringe está situada en el comienzo de la tráquea.  Es una cavidad formada por cartílagos que presenta una saliente llamada comúnmente nuez.  En la laringe se encuentran las cuerdas vocales que, al vibrar, producen la voz.
La tráquea es un conducto de unos doce centímetros de longitud.  Está situada delante del esófago.
Los bronquios son los dos tubos en que se divide la tráquea.  Penetran en los pulmones, donde se ramifican una multitud de veces, hasta llegar a formar los bronquiolos.

Para comprender mejor el proceso de la respiracion has click en el siguiente enlace:


El sistema circulatorio

Este sistema transportados los nutrientes y el oxígeno hasta cada célula de su cuerpo. También transporta sustancias de desecho como el dióxido de carbono y moléculas eliminadas por las células.


El cuerpo humano es recorrido interiormente, desde la punta de los pies hasta la cabeza, por un líquido rojizo y espeso llamado sangre. La sangre hace este recorrido a través de un sistema de verdaderas “cañerías”, de distinto grosor, que se comunican por todo el cuerpo. La fuerza que necesita  para circular se la entrega un motor que está ubicado casi en el centro del pecho: el corazón, que es una bomba que funciona sin parar un solo segundo.
El sistema circulatorio es el encargado de transportar, llevándolas en la sangre, las sustancias nutritivas y el oxígeno por todo el cuerpo, para que, finalmente, estas sustancias lleguen a las células.
También tiene la misión de transportar ciertas sustancias de desecho desde las células hasta los pulmones o riñones, para luego ser eliminadas del cuerpo.
El sistema circulatorio está formado, entonces, por la sangre, el corazón y los vasos sanguíneos.

La sangre
La sangre es una compleja mezcla de partículas sólidas que flotan en un líquido. Ese líquido, amarillento y transparente,  se llama plasma, y las partículas sólidas que flotan en él son los llamados elementos figurados.
Esta parte sólida es roja y está formada por glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
Glóbulos rojos: Son células que le dan el color rojo a la sangre y, a la vez, llevan el oxígeno desde los pulmones a todas las células del cuerpo, y el anhídrido carbónico desde las células hacia los pulmones.
Intercambio de oxígeno: Todas las células y tejidos del cuerpo necesitan recibir constantemente oxígeno para mantenerse vivos. Ese oxígeno lo extrae la sangre desde los pulmones (donde se acumula cuando inspiramos) y los glóbulos rojos lo distribuyen por todo el cuerpo. Al mismo tiempo, dejan el oxígeno y sacan de los tejidos el productos de desecho llamado anhídrido carbónico (o dióxido de carbono) para llevarlo a los pulmones y desde allí botarlo al exterior cuando expiramos.
Glóbulos blancos: Son células que pueden alterar su forma para desplazarse fuera del torrente sanguíneo y capturar los microbios.
Plaquetas: Son partes de células que intervienen en la coagulación de la sangre.

El corazón
Es un órgano o bomba muscular hueca, del tamaño de un puño. Se aloja en el centro del tórax. Su única función es bombear la sangre hacia todo el cuerpo.
Interiormente, el corazón está dividido en cuatro cavidades: las superiores se llaman aurículas, y las inferiores, ventrículos.
La aurícula y el ventrículo derechos están separados de la aurícula y ventrículo izquierdos por una membrana llamada tabique. Las aurículas se comunican con sus respectivos ventrículos por medio de las válvulas.


Vasos sanguíneos
Son las arterias, venas y capilares; es decir, los conductos por donde circula la sangre.
Arterias: Son vasos de paredes gruesas. Nacen de los ventrículos y llevan sangre desde el corazón al resto del cuerpo. Del ventrículo izquierdo nace la arteria aorta, que se ramifica en dos coronarias, y del derecho nace la pulmonar.
Venas: Son vasos de paredes delgadas. Nacen en las aurículas y llevan sangre del cuerpo hacia el corazón.
Capilares: Son vasos muy finos y de paredes muy delgadas, que unen venas con arterias. Su única función es la de favorecer el intercambio gaseoso.
El recorrido de la sangre
Para que bombee sangre hacia todo el cuerpo, el corazón debe contraerse y relajarse rítmicamente. Los movimientos de contracción se llaman movimientos sistólicos, y los de relajación, movimientos diastólicos.
La sangre sale del corazón a través de las arterias y se dirige hacia los pulmones. Allí recoge el oxígeno y regresa al corazón a través de las venas. Este recorrido se llama circuito menor. El corazón la bombea hacia el resto del cuerpo, para llegar otra vez hasta él cargada de dióxido de carbono, este es el circuito mayor. Así,  nuevamente vuelve a comenzar el ciclo.

El sistema digestivo

Su función es la incorporación y digestión de los alimentos, la absorción de los nutrientes y la eliminación de los alimentos no absorbidos a través de las heces fecales.

Para lograr está función el sistema digestivo está formado por: un largo tubo llamado tubo digestivo  y por las glándulas anexas.
La función del aparato digestivo es la transformación de las complejas moléculas de los alimentos en sustancias simples y fácilmente utilizables por el organismo.
Estos compuestos nutritivos simples son absorbidos por las vellosidades intestinales, que tapizan el intestino delgado. Así pues, pasan a la sangre y nutren todas y cada una de las células del organismo.
Desde la boca hasta el ano, el tubo digestivo mide unos once metros de longitud. En la boca ya empieza propiamente la digestión. Los dientes trituran los alimentos y las secreciones de las glándulas salivales los humedecen e inician su descomposición química. Luego, en la deglución, el bolo alimenticio cruza la faringe, sigue por el esófago y llega al estómago, una bolsa muscular de litro y medio de capacidad, cuya mucosa secreta el potente jugo gástrico, en el estómago, el alimento es agitado hasta convertirse en una papilla llamada quimo.
A la salida del estómago, el tubo digestivo se prolonga con el intestino delgado, de unos siete metros de largo, aunque muy replegado sobre sí mismo. En su primera porción o duodeno recibe secreciones de las glándulas intestinales, la bilis y los jugos del páncreas. Todas estas secreciones contienen una gran cantidad de enzimas que degradan los alimentos y los transforman en sustancias solubles simples.

El tubo digestivo continúa por el intestino grueso. Su porción final es el recto, que termina en el ano, por donde se evacuan al exterior los restos indigeribles de los alimentos.
Otros órganos que desempeñan una función clave en la digestión son las glándulas salivales, el hígado, la vesícula biliar y el páncreas. Estas son las  glándulas anexas del sistema digestivo.  Las glándulas salivales, producen saliva que es vuelca en la boca para facilitar la deglución.  El páncreas es una glándula situada detrás del estómago que genera un combinado de enzimas que es bombeado al duodeno. Un conducto también conecta el duodeno con la vesícula biliar. Este saco en forma de pera produce bilis marrón verdoso, un producto de desecho recogido del hígado que contiene ácidos para disolver la materia grasa.
El propio hígado es la principal industria química del cuerpo, realizando cientos de funciones diferentes. Procesa los nutrientes absorbidos en la sangre por el intestino delgado, creando glucógeno energético a partir de carbohidratos azucarados y convirtiendo proteínas alimenticias en nuevas proteínas necesarias para nuestro cuerpo. A continuación, se almacenan o liberan según sea necesario, porque son vitaminas y minerales esenciales. El hígado también descompone sustancias químicas no deseadas, como cualquier tipo de alcohol ingerido, cuya toxicidad se elimina y pasa por el cuerpo como desecho.

Los sistemas de la nutrición

LA NUTRICIÓN

La nutrición incluye todos los procesos que suceden en el interior de nuestro cuerpo con el fin de lograr que cada una de nuestras células reciba los nutrientes que necesita. Para lograrlo, es necesario el funcionamiento coordinado de estos cuatro sistemas: el digestivo, el respiratorio, el circulatorio y el excretor.
Todas las células de nuestro cuerpo emplean los nutrientes y el oxígeno que aporta la sangre para obtener energía y fabricar la materia del propio organismo. En estas reacciones metabólicas se producen sustancias de desecho que serán recogidas por la sangre para ser eliminadas por el aparato excretor.




Actividad Nº 1

1)- Luego de leer el texto “La nutrición”  responde:
a)- ¿Qué es la nutrición?
b)- ¿Por qué es sumamente importante?
2)-Realiza un cuadro comparando las funciones de cada uno de los sistemas que intervienen en la nutrición.